En Finlandia, donde la cobertura 0G alcanza ya el 85 %, las oficinas inteligentes van camino de convertirse en algo tan común como los hogares inteligentes.

Ida Vehnämäki, especialista en comunicaciones de Connected Finland, ofreció a Marion Moreau, directora de la Fundación Sigfox, una visión de los sorprendentes cambios que se están produciendo en las oficinas de todo el país desde la revolución 0G.

La tecnología 0G está afectando a muchos aspectos de los centros de trabajo finlandeses, tanto pequeños como grandes, desde el mantenimiento y la seguridad de los edificios hasta el consumo de agua y la gestión de la energía, tan vitales en un país donde las temperaturas descienden a menudo por debajo del punto de congelación.

Como no hay cableado, ni TI, ni se necesitan baterías o dispositivos de alimentación, sólo se tarda un minuto en instalar un sensor 0G. Maija Patjas, Directora de Servicios de Gestión de Puestos de Trabajo de Rapal, empresa especializada en el desarrollo de oficinas inteligentes, puede colocar fácilmente sensores 0G debajo de cada mesa de una empresa, de modo que los espacios de trabajo pueden supervisarse en tiempo real. Las mejoras en la disponibilidad del espacio, la gestión de la iluminación y la asistencia de los empleados, por nombrar sólo algunas de las ventajas, ayudan a los empleados a centrarse en lo que realmente importa, su trabajo.

La mayoría de las empresas no necesitan redes rápidas y grandes que sean engorrosas y consuman mucha energía. Como bien sabe Markku Patronen, fundador de Connected Finland, lo que realmente necesitan es una red 0G fiable, de bajo coste y eficiente energéticamente. No hay funciones innecesarias en los dispositivos 0G. Con sólo 3 simples bytes, una oficina puede ahorrar hasta un 15% en costes energéticos.

La sencillez de 0G es la clave del futuro. Las oficinas 0G están transformando el lugar de trabajo de formas que antes las empresas solo podían soñar.